El diseñador Billy May, conocido por sus luces Torn integradas en la pared, nos trae estas gafas cuya función es sólo una: intentar reducir el número de siniestros de ciclistas en la carretera. Como un apéndice, hay una lente Fresnel de avanzada tecnología pegada a la parte de exterior de cada cristal de las gafas, que permite mostrar las vistas a ambos lados de la cabeza. Así se aumenta considerablemente la visión periférica del ciclista al usarse como una especie de retrovisores.
Estas gafas son las típicas que no permiten apreciar demasiados detalles de lo que tenemos detrás, pero si son excelentes para detectar movimientos a nuestra espalda, lo que esperamos que no se convierta en un entretenimiento o molestia para los ciclistas, sino en una útil herramienta para prevenir accidentes. Siendo un procedimiento tan sencillo no entiendo como no se le había ocurrido a nadie una idea como ésta. 