El próximo viernes 7 de octubre empiezan las esperadas clasificatorias para el mundial de fútbol a jugarse en Brasil el 2014; Brasil al ser el anfitrión del Copa Mundial no participará de las eliminatorias sudamericanas pues clasifica de manera instantánea lo cual deja un cupo más para los países sudamericanos.
La eliminatoria empezará el 7 de octubre del 2011 y terminará el 15 de octubre del 2013. La Conmebol cuenta con 4 boletos directos y uno para disputar el repechaje (que corresponderá al quinto lugar de la tabla).
El sábado miles de personas fueron a ver el partido de la primera división del fútbol mexicano entre el local Santos y Morelia pero en el minuto 39 del partido los jugadores salieron corriendo despavoridos al escuchar disparos.
Los comentaristas de la transmisión no entienden qué sucede al inicio hasta que también escuchan los disparos y se tiran al piso, según narran ellos mismos.
La gente permaneció agachada bajo los asientos pues se seguían escuchando disparos, luego de algunos minutos se dio la orden de que ya había pasado todo y cientos de simpatizantes, incluidas familias con niños, invadieron la cancha y corrieron asustados para alejarse de las detonaciones que se escuchaban en la cercanía.
Les dejo la transmisión del partido, en los precisos instantes en donde empiezan los disparos
Sin duda esta es una de las mejores celebraciones de un gol que existe hasta el momento. Al parecer este equipo islandés prepara más las celebraciones del gol que las jugadas y movimientos para hacer goles.
Esta noticia me causó gracia y a la vez, recien me entero que acá en Perú luego de una pichanga toman cerveza de un mismo vaso.
En el video vemos al reportero inglés Dan Collyns compartiendo con unos peloteros peruanos luego de una pichanga (partida de fútbol) y nos enseña cómo para lograr la aceptación hay que dejar un poco de cerveza en el vaso para kluego tirarlo al piso.
Alemania será campeón del mundo en Sudáfrica 2010. Por lo menos, así lo dicen los números, en especial el 3964.
Los estadísticos sudafricanos han dado con la llave, con el número mágico de los campeones, según revelan hoy en el diario “The Times”.
LAS PRUEBAS:
Brasil fue campeón del mundo en 1994 y en 1970. » 1994+1970=3964.
La “canarinha” triunfó además en 1962 y 2002. » 1962+2002=3964.
Argentina venció en 1978 y en 1986. » 1978+1986=3964.
Alemania ganó los títulos en 1974 y 1990. » 1974+1990=3964.
Si a 3964 se le resta 2010, el resultado es 1954, el año de la primera Copa del Mundo de Alemania.
Lo mejor es que Perú puede ganar la Copa del Mundo en el 3964, ya que 0+3964 = 3964.
Si, aunque ustedes no lo crean, el 2do gol de Inglaterra ante Alemania en los octavos de final del mundial Sudáfrica 2010 fue sólo una ilusión óptica.
Millones de personas en el mundo vieron la pelota dentro del arco alemán pero como les repito… a veces el ojo engaña como vemos en estas imágenes.
Si ustedes son tercos y siguen creyendo que el balón entró al arco alemán, desde éste otro ángulo podemos ver claramente que el balón NUNCA entró a la portería.
El famoso periodista y escritor peruano Jaime Bayly ha escrito hoy en la revista SoHo de Colombia un artículo titulado “Las leyes del fútbol”, en donde encontramos diversas palabras, expresiones o frases que se acostumbra decir en el fútbol pero que analizándolas bien no tienen mucho sentido.
A continuación les dejo algunas que me llamaron la atención:
En el fútbol no hay individuos, hay “individualidades”. Es de presumir que una individualidad es un individuo de notables cualidades. En una cancha de fútbol están las individualidades y están los demás, que son la mayoría.
Por fortuna existen jugadores que “desequilibran”, pero no existen los que equilibran, o si existen nadie los menciona porque son eclipsados por los que desequilibran.
Los futbolistas que desequilibran son “cerebrales”. Sólo las individualidades pueden ser cerebrales. Es de suponer que son llamadas así porque usan el cerebro durante el juego (y quizá también antes y después, aunque eso ya no está claro). Los demás, los que no desequilibran, al parecer juegan sin usar el cerebro o usándolo poco y mal.
Del mismo modo, un gol muy bello podría ser “una pintura” o “una pinturita”, pero nunca una escultura.
Un “cirujano” es un defensor que hace daño físico a los rivales nunca alguien que las deja mejor de lo que estaban.
El "Cirujano"
Los espectadores violentos son “desadaptados”, pero se ignora a qué se han adaptado los pacíficos (o si esa adaptación será duradera o es sólo provisional). No parece fácil que un desadaptado se adapte, pero sí que un adaptado se desadapte (para lo cual sólo hace falta que el árbitro sancione un penal inexistente a los ojos del espectador).
Cuando un jugador se arroja al césped “se tira a la piscina”, pero cuando lo arrojan no “cae a la piscina”.
Si bien suele decirse que un equipo que se defiende “juega al contragolpe”, nunca se dice que uno que ataca “juega al golpe”.
Si un equipo “matemáticamente” tiene opción de seguir en la competencia, podemos considerar que sus opciones son ínfimas o nulas. Las matemáticas tienen muy mala fama en el fútbol.
Cuando alguien pierde un gol que prometía ser hermoso, ciertos locutores suelen decir “si lo hacía, cerrábamos el estadio”. Sin embargo, cuando se marca un gol hermoso, esos locutores, ofuscados por la emoción, se olvidan de pedir que se cierre de inmediato el estadio.
Una “pelota dividida” no es una pelota partida o fragmentada, a ser repartida entre varios, sino una cuya disputa propicia un forcejeo o cierta aspereza física. A veces, una “pelota dividida” deja dividido, o casi, el cuerpo del atleta.
Un penal indudable es aquel que favorece al equipo de nuestras simpatías; uno dudoso es aquel que favorece a los demás.
Si un futbolista “hace una chilena”, no quiere decir que ha procreado a una mujer de esa nacionalidad, sino que ha ejecutado una complicada pirueta de espaldas al arco rival. La chilena goza de excelente reputación en el fútbol. Es la nacionalidad más admirada. Todos los días, muchas personas hacen chilenas (a veces ejecutando piruetas complicadas), pero la mayor parte de ellas no podrían “hacer una chilena” en un campo de fútbol (y no por razones de pudor).
El fervor religioso se multiplica en las tribunas cuando se cobra un penal. En los instantes previos a su ejecución, los ateos y agnósticos virtualmente desaparecen y no son pocos los que reanudan un diálogo encendido con Dios, hecho de súplicas, ruegos y promesas. Unos elevan sus plegarias para que el penal se convierta en gol; otros rezan desesperados para evitarlo.
La “lotería de los penales” es la única en el mundo en la que los participantes tienen un cincuenta por ciento de probabilidades de ganar. Sin embargo, nadie quiere jugar esa lotería.
Si un futbolista “está concentrado”, no significa que está pensando, meditando o reflexionando, sino que se encuentra durmiendo fuera de su casa, en un hotel.
Los aficionados suelen exigir que los jugadores “suden la camiseta”. Por lo general se considera que un jugador malo suda poco o no suda. La excesiva transpiración, que en otras actividades humanas sería indeseable, una señal de mala salud, es vista en el fútbol como una muestra de ética profesional. Pero esa copiosa sudoración debe confinarse a la parte superior del atleta, si quiere ser admirado. Pues si hubiera alguno que, en lugar de sudar la camiseta, sudase el pantalón, no merecería ya los mismos elogios y quizá sería víctima de reproches y suspicacias. No se recuerda a nadie pidiéndole a un jugador que sude más el pantalón.
Se dice que los futbolistas juegan “por amor a la camiseta”, pero acabado el juego, cambian de camiseta con los rivales. Es un amor efímero e intercambiable.
Un partido dura noventa minutos. Nunca dura una hora y media. Dura noventa minutos, que no es lo mismo.
A un jugador alto se le pide que “vaya bien por arriba”, pero a uno bajo no se le pide que “vaya bien por abajo”.
Cuando alguien simula estar golpeado y exagera cierto dolor para ganar tiempo, se dice que “está haciendo teatro”, nunca que está haciendo cine o televisión, a pesar de que muchas veces está actuando en televisión.
En el fútbol, las cosas no ocurren, no suceden, no se ejecutan, no se cumplen: las cosas “se dan”. Cuando un equipo gana, “se dieron” las cosas. Cuando pierde, “no se dieron”. Se ignora quién da las cosas y por qué las da o las deja de dar. A eso se le llama “la magia del fútbol.
Se presume que el árbitro es un ladrón hasta que no demuestre lo contrario. Sólo puede demostrarlo favoreciendo solapada o descaradamente al equipo de nuestras simpatías.
El FC Barcelona ha conseguido el bicampeonato con un récord de 99 puntos en 38 partidos disputados, 3 más que su rival más cercano, el Real Madrid que empató con el Málaga en la última jornada.
Además ha conseguido el trofeo al Pichichi gracias a los 34 goles de Leo Messi y el trofeo Zamora gracias a Víctor Valdés quién sólo encajó 24 goles (11 menos que Iker Casillas).
Con este título el Barça consigue el premio a la regularidad ya que ha demostrado durante más de 1 año que está a un gran nivel futbolístico, además sólo ha perdido 1 partido en la temporada y empatado 6, los otros 31 los ganó.
Y de paso le ha ganado los 2 clásicos al rival eterno, el Real Madrid, 1-0 en casa y 0-2 a domicilio demostrando que sigue siendo el mejor equipo, quizá no repitiendo el 2-6 de la temporada pasada pero sí marcando la diferencia entre ambos.
Los jugadores del FC Barcelona durante la Liga
Víctor Valdés
Este ha sido el año en el que se ha desmarcado como uno de los mejores porteros del mundo. Ha sido el mejor portero de la Liga española. Eso, teniendo en cuenta la presencia de un tal Iker Casillas es mucho decir.
El catalán no sólo ha sido el menos goleado y el más regular sino que además ha tenido intervenciones decisivas esta temporada. Se merece un lugar en la selección española.
José Manuel Pinto
No ha disputado ni un minuto de juego en la presente Liga. Resignado a su papel de suplente, sabe interpretar el papel de secundario sin reventar el vestuario. Lo del andaluz tiene mucho mérito.
Dmitro Chygrinskiy
El gran ‘bluff’ de este Barça. Vino en verano para reforzar la zaga azulgrana y no ha hecho más que sembrar dudas. Pep le avaló y por eso el club se gastó 22 kilos en el fichaje del ucraniano.
Este año no ha demostrado que valga tanto dinero. La próxima temporada está obligado a responder en el terreno de juego a las críticas -merecidas- que le han caído.
Eric Abidal
Ha estado mucho mejor que el año pasado. Por fin se ha parecido a ese lateral rocoso y con un portentoso físico que todos esperábamos. Mucho más seguro en defensa que la pasada temporada, por fin se ha dado cuenta de que no hace falta complicarse la vida. Hay que jugar como el Barça, simple.
Desafortunadamente las lesiones no le han respetado esta temporada. Con él, quizás otro gallo habría cantado para el Barça en la Champions.
Dani Alves
El brasileño sigue en su línea y eso es mucho decir. Un portento físico que no deja de asombrarnos año tras año. Lateral de largo recorrido que pelea con su paisano Maicon por el puesto titular en la ‘canarinh’ y por ser el mejor lateral derecho del planeta.
Si bien es cierto que en defensa a veces deja vendido a su equipo, su aportación ofensiva es notable. Se trata de uno de los jugadores que más asistencias de gol ha dado esta temporada.
Rafael Márquez
El mexicano no ha estado a la altura de las expectativas. Lejos de su mejor estado de forma, ha pasado a ser un inquilino habitual del banquillo azulgrana.
Milito, un jugador que viene de una lesión larguísima, le ha adelantado por la derecha y se ha convertido en la alternativa a Puyol y Piqué.
Scherrer Maxwell
El brasileño ha estado correcto en su primer año en el Barça. No ha sido capaz de discutirle la titularidad a Eric Abidal, aunque por lo menos no ha restado cuando le ha tocado jugar.
Eso sí, siempre quedará la duda de cómo lo hubiera hecho Filipe Luis en su posición.
Gabriel Milito
El ‘Mariscal’ ha vuelto y lo ha hecho en un estado increíble. Había muchas dudas sobre su nivel tras atravesar una lesión de larga duración. El argentino las disipó en cuanto saltó al terreno de juego.
Su retorno ha sido fundamental para darle seguridad a la zaga azulgrana. Ante el bajo nivel de Márquez y la escasa aportación de Chigrinski, Milito se ha convertido en el tercer hombre del centro de la defensa culé, junto a Piqué y Puyol.
Gerard Piqué
Podemos estar hablando del mejor central español del momento y de uno de los mejores del mundo. El catalán ha confirmado en su segundo año con el primer equipo que no es flor de un día.
Aporta seguridad defensiva, va bien por alto, saca el balón como pocos y se incorpora al ataque con peligro. Es el central total y juega en el Barça.
Carles Puyol
Volvió a ser una pieza fundamental de este Barcelona. No sólo por lo que aporta al equipo en labores defensivas, que es mucho, sino por su espíritu y su garra. El capitán azulgrana no se arruga y siempre está ahí para levantar la moral a sus compañeros.
Forma, junto a Piqué, la mejor pareja de centrales del campeonato y una de las mejores del mundo.
Andrés Iniesta
No ha tenido la chispa de la temporada pasada, pero ha sido de todas maneras uno de los hombres más desequilibrantes del Barça. Sus compañeros le han echado en falta en varias ocasiones debido a las lesiones que ha padecido.
Da la impresión de que aún arrastra las dolencias derivadas de forzar en la recta final de la temporada del triplete. Nada se le puede reprochar a un jugador que lo da todo por su camiseta.
Seydou Keita
El jugador maliense ha cuajado un temporadón este año. Empezó la temporada enchufadísimo de cara al gol y, aunque dio un bajón, su aportación al equipo siguió siendo muy importante.
Y eso que hemos tenido una Copa África y una lesión por medio. Aún así, siempre ha sido una alternativa de garantías para Pep en el centro del campo.
Touré Yaya
Este año no ha contado con la misma confianza por parte de Guardiola. El marfileño, ha intentado aprovechar las ocasiones de que ha dispuesto, pero parece no llevarse demasiado bien con su técnico. Probablemente las salidas de tono de su representante han influido.
No obstante, ha cumplido su parte del trato con profesionalidad. Siempre que su entrenador ha decidido ponerlo en la cancha, ha respondido a la perfección. Rocoso, polivalente, recuperador y un habitual de las incorporaciones al ataque, Touré podría haber jugado mucho más.
Xavi Hernández
El mejor centrocampista del mundo. Con eso bastaría para definir a un jugador para el que hace tiempo que se acabaron las palabras. Es imposible entender a este Barcelona sin la presencia de Xavi en el terreno de juego. Interpreta la voluntad de Pep y la ejecuta a la perfección en el terreno de juego.
Una temporada más, este jugador bajito ha sido el cerebro azulgrana. El director de una orquesta que, por segundo año consecutivo, ha interpretado una melodía deliciosa.
Sergio Busquets
El centrocampista salido de La Masía ha crecido a pasos agigantados. Si la temporada pasada fue la de su llegada al primer equipo, esta ha sido la de su confirmación y asentamiento en el primer equipo.
Se ha hecho con un puesto en el once titular. Es un fijo para Guardiola y ha respondido en el campo. Ha ganado en veteranía y no se esconde en los momentos importantes. El balón no le quema en los pies y siempre está ahí para desahogar a sus compañeros. No tiene precio.
Bojan Krkic
El ‘Noi’ ha ido de menos a más esta temporada. Guardiola se mostró algo receloso de darle oportunidades a principios del ejercicio, pero al final ha acabado dándole minutos y él ha respondido con goles.
Ha resultado un hombre fundamental en la recta final de temporada, con tantos decisivos para que el Barça se proclame campeón de esta Liga. Calladito, sin hacer ruido y esperando su momento. Así es Bojan, que una vez más ha demostrado que no hace falta irse lejos para encontrar jugadores con talento.
Thierry Henry
Desaparecido en combate. Esta temporada ha sido la de su declive definitivo. Tras el paréntesis que hizo en el año del triplete, Henry ha vuelto a demostrar que ya no está para jugar en un grande. Lento y previsible, tiene toda la pinta de que este ha sido el último año del francés en el Barça.
Sólo queda darle las gracias por los servicios prestados, sobre todo la temporada pasada, y desearle suerte. Hay que dejar paso a una nueva generación encabezada por Pedro.
Lionel Messi
Sin duda, el mejor jugador del Barça y del mundo. Tras un temporadón en el que ganó todos los títulos posibles, amén del balón de Oro, este año la Pulga no se conformó y fue a por más.
Ha tirado del carro en casi todos los partidos y él solito ha ganado varios de ellos. Además, ha logrado un título de los pocos que le faltaban en sus vitrinas, la Bota de Oro. Le saca un par de cabezas a su inmediato perseguidor, Cristiano Ronaldo.
Pedro Rodríguez
Esta temporada ha sido la de su confirmación como un auténtico ‘killer’. Hace años que no se ve una irrupción como la suya en el fútbol español. Tiene sangre fría y define como si fuese un veterano. Posee un instinto goleador al alcance de muy pocos.
Se trata de una apuesta personal de Guardiola, que no dudó en subirlo al primer equipo. Ha marcado goles importantísimos y ha resultado ser un recambio perfecto para Henry. Pedro está llamado a ser uno de las piezas clave del Barça y de la selección del futuro.
Jeffren Suárez
Todavía no le ha llegado su momento. Lleva tiempo por hacerse un hueco en el equipo, pero no ha conseguido romper como sus compañeros Pedro o Bojan. Aún así, el venezolano no desaprovecha nunca una oportunidad.
Si tiene paciencia, está claro que acabará teniendo una oportunidad. Tiene cualidades y, además, a un entrenador al que no le importa apostar por los chavales. Es cuestión de tiempo que rompa.
Zlatan Ibrahimovic
No ha podido hacer olvidar a Samuel Eto’o. Esa es la mejor manera de resumir la primera temporada del sueco en el equipo azulgrana. Empezó enchufadísimo, con un promedio de gol por partido. Marcó incluso el tanto que decidió el Clásico del Camp Nou. Sin embargo, con el paso de los meses se fue diluyendo.
En los momentos claves del año estuvo desaparecido y tuvieron que ser otros los que tirasen del carro. En especial, Messi, Xavi y Pedro. Curioso que el mismo jugador que el año pasado se hinchó a marcar goles en Italia, no haya llegado a los 20 en España.
Coca-Cola ha tenido una muy buena idea al aprovechar al país de Lesotho, quien queda dentro de Sudáfrica y que al estar cerca de los estadios para el mundial no tienen por quién alentar.
Es por ello que ha hecho este comercial en el que los hinchas de Argentina buscan ganarse la amistad de los lesotenses para que animen a su equipo durante los partidos del mundial.
El único inconveniente del comercial es que han hecho 3 comerciales diferentes con la misma idea para Argentina, Chile y Paraguay lo que ha molestado a los hinchas de estos 3 países.
Coca Cola como parte de la campaña de publicidad con miras al mundial de fútbol Sudáfrica 2010 ha lanzado este simpático comercial en el que retrata varias celebraciones que suelen hacer los jugadores de fútbol al anotar un gol y cómo éstas han ido evolucionando a lo largo de los años.
PD. Hace tiempo que quería postear este comercial pero no lo encontraba a buena calidad y recien hoy lo encuentro y además parte de la canción está en español.