El programa Power Point te vuelve estúpido
El periodista y escritor francés Franck Frommer ha publicado un libro titulado: “El pensamiento Power Point: indagación sobre este programa que te vuelve estúpido” y que, en cierta manera, esto puede ser cierto, dependiendo en cómo utilicemos este programa.
Recuerdo que hace unos 10 años era muy raro ver a las personas utilizar este programa, ni siquiera usaban Word para redactar sus informes (ahí yo siempre tenía ventaja en el colegio porque los demás ni sabían utilizar una computadora) pero conforme han ido pasando los años las personas han ido aprendiendo distintos programas que luego han sido utilizados de manera no ventajosa.
Como por ejemplo, el famoso Windows Live Messenger, que fue creado para que las personas tengan un mayor contacto y así puedan ser más productivos a la hora de trabajar, estudiar, mantener relaciones y/o conversaciones relevantes y ventajosas, y muchas más. pero ésto no ha sido así sino que todo lo contrario, la mayoría lo usa para hablar de cosas sin sentido, vagas, repetir frases, hablar cosas que no son de provecho para nada y además miles de jóvenes pierden horas al día en ese programa sin sacarle ventaja alguna.
El periodista nos dice “muchas veces se incorporan imágenes que no tienen nada que ver con lo que se está diciendo, simplemente como adorno o anestésico. La puesta en escena pide una sala oscurecida en la que la gente está atenta a la pantalla y consume 15 diapositivas en media hora. Cuando abandonas la sala, saturado de imágenes, prácticamente lo habrás olvidado” y seguramente esto se cumple en algunos casos.
Más de 500 millones de personas han utilizado alguna vez Power Point y seguramente lo seguirán utilizando por varios años, pero el fin es darle a este programa un buen uso, ya que, de nada sirve llenar de diapositivas nuestra exposición con mucho texto, imágenes, efectos y otras cosas más si el mensaje no llega a las personas.
Yo pienso que Power Point sólo sirve para escribir las ideas principales sobre un tema e imágenes directamente relacionadas con ésta para lograr la recordación en los espectadores y darle énfasis al discurso; no para escribir todo nuestro discurso o como herramienta para recordar lo que debemos hablar.








25 oct, 2010 





